La primera tarea del día ha sido cruzar la frontera para volver a USA. Mira que son tocanarices los estadounidenses con los extranjeros. Nuestros pasaportes ya estaban sellados con permiso para estar en el país hasta octubre. Pues a la "simpática" funcionaria de la garita por la que pasan los coches parece que no le ha gustado como Txus hablaba inglés y nos ha mandado aparcar el coche y entrar al edificio de aduanas a pasar más controles. Después de 40 minutos de espera nos han dado permiso para volver a entrar en el país.
El día ha consistido principalmente en avanzar en coche paralelos al lago Erie durante 450 km ¡es como ir de Tarragona a Madrid por la orilla del mismo lago!. La mayor parte del trayecto lo hemos hecho por la carretera Interestate 90, que cruza por el norte prácticamente todo el país, desde Albany en el estado de New York hasta Seatle en la costa oeste. Esta carretera nos la vamos a ir encontrando durante muchos días a lo largo de nuestro viaje.
Sólo nos hemos desviado de la carretera 90 un par veces. Una en el Erie Lake State Park, donde conejos, pájaros y gaviotas compartían el territorio con los campistas.
